En esta actividad se nos pide que toquemos una canción en el piano. Para ello se han repartido de forma aleatoria algunas partituras. En mi caso fue la canción El pastorcito. Aunque está dividida junto con otra compañera porque es un poco larga. Entre ella y yo decidimos que ella haría la primera parte, y yo la segunda. Lo dividimos de tal forma que a mí me tocaba a partir de: De sol a sol.
Para saber cómo es el ritmo podemos buscarla por internet, pero al hacerlo no he encontrado esa canción. Aparece alguna parecida, pero la letra acaba siendo diferente. Por lo que no he tenido una referencia clara de cómo es la canción.
Primero la practicamos todos juntos en clase con xilófonos o el mismo piano. Después hemos tenido una semana para practicarla en casa y después enseñarla en clase. Lo que yo no sabía era que también había que cantarla. En casa he practicado bastante con el piano del teléfono y también con el teclado de alguien cercano, que me ha ayudado a seguir el ritmo. En ese sentido lo llevaba bastante bien, pese a que normalmente esas cosas se me suelen dar mal.
Pero al llegar a clase y enterarme de que también había que cantarla me puse muy nerviosa, yo eso no lo había preparado. Finalmente esos nervios me jugaron una mala pasada e hicieron que me saliera mucho peor de lo que yo lo llevaba preparado.
En mi caso no creo que fuera falta de práctica, no en el piano al menos. Mi problema ha sido el tener que cantar, y no haber practicado eso. Porque si eso no hubiese pasado habría controlado mis nervios, puesto que lo llevaba bien. Pero saber que había que hacer algo que yo no había preparado hizo que no lo pudiese controlar.
Sin embargo, opino que la parte del piano me acabó saliendo bien, aunque no correspondía con al melodía de lo que estaba cantando.

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